martes, 1 de mayo de 2012

Sobre el trabajo

¿Nunca habéis leído algo que, de manera inesperada, os ha movido un resorte interior? Acabo de iniciar el ascenso a la" Montaña Mágica" de Thomas Mann, y anoche, víspera del día del trabajador, me encuentro con una cita que de manera bizarra y algo intrincada, expresa un sentimiento que llevo de serie. Os invito a leerla (o más bien a releerla, porque para comprenderla necesita mínimo un par de lecturas) y a comprobar si os encontráis a vosotros mismos en ella... O no.

"El individuo puede idear toda clase de objetivos personales, de fines, de esperanzas, de perspectivas, de los cuales saca un impulso para los grandes esfuerzos de su actividad; pero cuando lo impersonal que le rodea, cuando la época misma, a pesar de su agitación, está falta de objetivos y de esperanzas, cuando a la pregunta planteada, consiciente o incoscientemente, pero al fin planteada de alguna manera, sobre el sentido supremo más allá de lo personal y de lo incondicionado, de todo esfuerzo y de toda actividad, se responde con el silencio del vacío, este estado de cosas paralizará justamente los esfuerzos de un carácter recto, y esta influencia, más allá del alma y de la moral, se extenderá hasta la parte física y orgánica del individuo. Para estar dispuesto a realizar un esfuerzo considerable que rebase la medida de lo que comúnmente se practica, sin que a época pueda dar una contestación satisfatoria a la pregunta <<¿por qué?>>, es preciso un aislamiento y una pureza que son raros y una naturaleza heroica o de vitalidad particularmente robusta"

Ah, feliz día del trabajador.

1 comentario:

  1. Parece que la cita está muy en consonancia con lo que estamos viviendo en este momento, ¿verdad?

    A mi parecer, hacen falta muchas ganas, voluntad y tesón para poder perseguir un sueño en esta época que estamos viviendo. Además del marco crítico en el que estamos envueltos por la situación actual, el desánimo de nuestro entorno hace que nos dejemos llevar por la vorágine de desaliento y pesadumbre. Por eso, me quedo con las últimas palabras: "es preciso un aislamiento y una pureza que son raros y una naturaleza heroica o de vitalidad particularmente robusta".

    Toca hacerse fuerte ante las adversidades y remar en contra del viento aunque veamos que los demás bajan los brazos y se dejan llevar por la corriente. Estoy seguro de que tú eres una buena remadora, así que ni se te ocurra tirar la toalla.

    PD: si todo el libro es como esta cita, necesitaría leerlo como unas tres veces para poder entender bien de qué habla.

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