martes, 27 de marzo de 2012

Eviction*

"Si me quitan mi casa no me queda nada... ¿Dónde voy a dormir? ¿En el parque?" Parecía que de verdad esperaba que yo pudiera darle una respuesta mientras me miraba con sus oscuros ojos llorosos. Se llama Luzmila, tiene 40 años y una hija de 12. Le desahucian el 18 de abril. Es uno de los cientos de casos que acuden cada martes a las asambleas de la "Plataforma de los afectados por la hipoteca" en Madrid. 

Mientras Luzmila me contaba su historia, se ha alzado entre los asistentes la rotunda voz de Esther, una mujer que estuvo a punto de perder su casa y que gracias a la intervención de la plataforma, que "sitió" literalmente el banco con el que tenía la hipoteca, consiguió la condonación de su deuda: "No llores compañera, lo vamos a frenar. ¡No pierdas la fe! Si permanecemos unidos, no podrán con nosotros".

En estas reuniones el mensaje está claro: frente al desamparo legal, la única manera de evitar un desahucio es la acción. Por eso promueven la asociación, el apoyo mutuo y el tesón como instrumento para que nadie más de quede sin casa y con una deuda con el banco de por vida. Asesoran, resuelven dudas y ofrecen su apoyo moral y físico para evitar desahucios, consiguiendo una eficacia de casi el 100%. Son el vivo ejemplo de la unión y el altruismo frente a una causa común. Por eso Luzmila todavía tiene una pequeña oportunidad.

Había cerca de 200 personas.


He vuelto a casa impactada, he de reconocerlo. Cuando enfrentas una historia desde un punto de vista periodístico, pero a medida que avanzas te das cuentas de que no es posible enfocarlo así, abandonas ese rol y te empapas de lo que tienes enfrente, de las lágrimas de tu interlocutora, de la historia humana que hay detrás. Y me hace reflexionar que, a pesar de todo lo que me quejo, en realidad no tengo verdaderas razones para hacerlo.
Os dejo el enlace de la plataforma, merece la pena echarle un vistazo:


 
Y no, para los que me conocéis y os estáis preguntando si he vuelto a la acción, os diré que no, que sigo siendo una periodista en paro. Sin embargo, estos días estoy acompañando a una periodista australiana a hacer varios reportajes para la emisora de radio para la que trabaja. Estaré con ella hasta el viernes, pero sólo con lo de hoy ya me siento un poco más "viva". Si ocurre algo más que pueda resultar interesante, lo veréis por aquí. Prometido.

*Eviction: desahucio.


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