Me quejo - y la mayoría de las veces con razón - de este trabajo de pacotilla que me está ayudando a capear el temporal mientras llega un trabajo "de verdad" o al menos, de lo mío. Pero igual que sé quejarme, sé apreciar también ese punto positivo que a veces tiene trabajar de azafata. Y lo de hoy no ha sido un punto, sino un puntazo, pero sobre todo, un privilegio. Os cuento. Uniformada con traje de chaqueta y los indispensables tacones, me he presentado esta tarde en la Real Fábrica de Tapices de Madrid tal y como me habían dicho en la agencia. Pocos datos más tenía, tan pocos, que me imaginaba asistiendo al personal en una conferencia sobre el proceso de hilado en tapices antiguos o algo así. Cuando llego me avisan de que el conferenciante es Bill Gates, y entonces automáticamente me imagino que es en streaming. Pero no... A estas alturas ya os habréis imaginado que allí estaba el ex magnate de Microsoft en persona.
Hoy ha trascendido en los medios que Bill Gates está en España; se ha reunido con Mariano Rajoy y con las cabezas visibles de las grandes ONGs. Sin embargo, no me extrañaría que haya existido cierta opacidad mediática en eventos como el de esta tarde justamente para que personalidades como María Teresa Fernández de La Vega, Rodrigo Rato, Javier Solana, Eduard Punset o Esther Koplowitz pudieran asistir con la tranquilidad de que no iba a haber ningún plumilla que les molestase. Allí no había ni un solo medio de comunicación. Por eso, en vez de una conferencia pública con difusión, ha terminado siendo más bien una charla entre peces gordos moderada por Julia Otero, pero no por eso, menos loable en su contenido.
El título era "Un diálogo con Bill Gates sobre el papel de España en el desarrollo global". Desde que Gates dejara Microsoft, puso en marcha una fundación que lleva su nombre y el de su mujer (Melinda), para contribuir a erradicar la pobreza y la mortandad infantil en los países en vías de desarrollo. La vena solidaria de Gates es ya conocida, pero no por ello deja de sorprender saber que ha invertido 26.000 millones de dólares en la causa. Si dona esa cantidad, es porque tiene mucho más que eso, podríamos pensar. Y quizás no nos equivocaríamos, pero también hay quien aún teniendo no da.
Sin duda, su dinero está formando parte de algo grande: en los años 80 morían 20 millones de niños al año, ahora, "solo" mueren 8. Y esa mejora se ha basado en dos pasos básicos: la mejora de la salud (es especial, gracias a las vacunas) y en el desarrollo de la agricultura. Y eso es lo que promueve la Bill & Melinda Gates foundation. Aquí más información: http://www.gatesfoundation.org/Pages/home.aspx
Durante su conferencia, Gates ha recalcado la importancia de que los países del primer mundo reiteren sus esfuerzos por alcanzar el famoso 0.7 del PNB que la ONU estableció como la ayuda necesaria al desarrollo. En España, en el 2009, alcanzamos el 0.46, el año pasado bajamos al 0.40. ¿Es esta disminución consecuencia de la crisis? Para eso justamente ha venido Gates a nuestro país, para recordarnos que a pesar de la crisis económica hay ciertos compromisos que no pueden abandonarse, y que ahora más que nunca, no hay que dar un paso atrás. Bill Gates lo ha pedido alto y claro: quiere que España mantenga su ayuda al desarrollo.
Ahora Gates es un filántropo que ha confesado su intención de pasar a la historia como tal. Está en ello.
Como es posible que se las hayan ingeniado para que no haya ningún medio? Crees que es el ponente quien decide dejarlos fuera en favor de sus invitados? O quizás en favor de esa filantropía que mencionas? Puede ser cierto que un inconformista e incesante buscador del "self-improvement" como Billy Puertas esté haciendo todo esto sin esperar nada a cambio?
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCreo que sale más rentable blindar la charla para que personalidades como las mencionadas arriba se sientan más cómodas. Se trata de sacrificar la difusión mediática del evento en pos de trabar buenas relaciones con personas influyentes en nuestro país.
ResponderEliminarY sí, claro que espera algo a cambio: 1) que España no disminuya su ayuda al desarrollo y 2) que alguna de los peces gordos allí presentes (léase las Koplowitz o Rogrigo Rato, presidente de Bankia) hagan - elucubro - donaciones privadas.